[…] vine pensando en ir directo a hacerme una cirugía estética, pero me ofrecieron probar esta opción primero […]

Alberto Gómez, 42 años

“Yo empecé a hacer este programa porque ya no estaba cómodo con mi cuerpo, mi ropa no me quedaba, me sentía pesado, mi pareja tampoco ayudaba mucho, ella no tiene hábitos saludables y desde que comenzamos mi peso fue subiendo cada vez más y más. No quería someterme solamente a una dieta, porque siempre bajaba de peso y volvía a subir. Vi que este programa cubre muchas áreas de mi problema, aunque para ser sincero no pensé que funcionaría en un principio pero le di una oportunidad. Después de probarlo, realmente no podría imaginar el programa quitándole la psicología ni el deporte o mucho menos el mindfulness. Al principio era una vergüenza mi resistencia en los entrenamientos, sentía que me iba a morir y que no iba a lograr hacerlos, pero ya en la segunda sesión mi capacidad era mucho más alta y hasta disfrutaba. Es increíble cómo en tan poco tiempo puedo trabajar todo mi cuerpo y pasar de la máxima aceleración a un estado de total paz al final de cada sesión con mi coach. Perdí los 8 kilos que quería perder, y se cómo dejar de engordar y adelgazar una y otra vez para mantener un peso sano en el tiempo. Agradezco cada parte del camino que recorrimos para que hoy me sienta tan cómodo y resuelto con el tema como me siento, incluso mi pareja está siguiendo mis pasos y llevamos una vida mucho más sana. Mis últimos exámenes médicos son la prueba”.

 


Ana Espinós, 49 años

“Estoy muy contenta con los resultados que he obtenido. Nunca en mi vida he hecho deporte, nunca me ha gustado hacer dietas y odio incluso el simple hecho de sudar o esforzarme. Siempre he sido por diccionario el mayor ejemplo del sedentarismo, y me venía bien ser así, hasta que empecé a sentir dolores con los años y poca energía. Además iba a cumplir mis 50 y quería llegar estupenda, pero estaba con unos 6 kilos de más y con muy poca musculatura. Vine pensando en ir directo a hacerme una cirugía estética y listo, pero mi hermano que es cirujano y que trabaja en el tema de obesidad me recomendó probar esta última opción primero. La verdad que no me gustó para nada la idea pero accedí. Hoy nadie puede creer el cambio total que generó esto en mi vida. He aprendido a hacer deporte por mí misma, he mejorado mi capacidad y me doy cuenta que puedo cambiar el NO PUEDO por el SI PUEDO. No solamente me siento mucho más feliz y delgada, sino que mi marido y mis hijos también sienten mi cambio y están felices porque ahora incluso hacemos deporte juntos. Quería llegar a los 50 estupenda y así me siento. He bajado todo el peso que quería en los 4 meses del programa, y hoy, después de haber terminado el programa, (ya hace 7 meses), me he inscrito a carreras y sigo haciendo ejercicio casi a diario. Se podría decir que sí me hice la cirugía que quería, pero fue una cirugía de cuerpo y de alma, hoy veo las cosas muy diferentes, y me siento otra persona, de verdad que lo agradezco día a día y lo recomiendo a ojos cerrados.”

 


Mónica Iglesias, 50 años

“Yo era bailarina profesional, era profesora y había estudiado en California con los mejores bailarines que existían en mi época. Mi cuerpo era mi medio de trabajo y con el paso de los años, y en especial después de tener a mi primer hijo todo cambió. Pasé de pesar 57 kilos a pesar casi 120 kilos. Sufro de hipotiroidismo, diabetes y soy resistente a la insulina. Intenté todo, estaba deprimida sin esperanzas luego de someterme a un bypass externo. No tenía ni motivación si quiera para hacerme los vaciados (tengo que sacar por una manguerita gran parte de lo que como varias veces al día). Un día llegué a la clínica a control médico y simplemente me eché a llorar, y Sohad se me acercó para hablar conmigo. Me hizo notar que no todo era negro y que aún había algo que ella podía hacer para ayudarme. De verdad que fue como un ángel que me salvó en un momento muy negro. Desde la primera sesión supe que al fin había encontrado una terapia que realmente me da todo lo que necesito. No saben la alegría al ir a cada sesión, cada momento era mi espacio y salía como si todo el peso de mi cuerpo desapareciera durante el resto del día tras cada sesión. Me ha devuelto la vida, la energía y la alegría de vivir, y me ha hecho darme cuenta de muchas cosas que estaban afectando incluso a mi hijo, que ya presenta también una condición de obesidad. Tras 4 meses, aún no he llegado a mi peso ideal, pero cada día estoy más cerca y estoy convencida de que lo lograré. Hoy he vuelto a bailar y cantar sola mientras hago las cosas de casa, he preparado coreografías para los calentamientos antes del Hiit en mi programa de entrenamiento. Incluso me he atrevido a liderar una clase grupal de SLIMIND en el parque para 10 personas con el apoyo de Sohad (mi Coach). He vuelto a disfrutar y a recuperar mis ganas de vivir…no ha sido solo un tratamiento para adelgazar más ni una dieta, he cambiado desde adentro hacia fuera. No sé qué más que decir, simplemente GRACIAS.”

 


Melanie Garcia 20 años

“Yo vine a la clínica buscando hacerme un bypass gástrico, pesando 96 kilos y midiendo 1,62. Era, seguro, lo más simple y efectivo en mi mente, total he sido gordita desde siempre y además todos los años bajo unos 12 kilos y luego en invierno al terminarse el verano los vuelvo a subir y más. Pero me ofrecieron el Programa SLIMIND (en Barcelona era llamado Terapia ACME) y con Sohad logré darme cuenta de que soy joven y que no necesito sacrificar mi cuerpo por medio de una cirugía irreversible, que significa tener efectos secundarios de por vida y muy perjudiciales para mi salud: Primero debía intentar cambiar mi estilo de vida de manera definitiva y ver si así logro sentirme bien y mantener un estado físico saludable. Cumplí con los entrenamientos y todas las sesiones sin faltar nunca a una clase. Muchas veces llegaba muerta, sin ganas de hacer nada, solo dormir, y salía de cada sesión llena de energía y en un estado de profunda paz y relajación, botando todo el estrés de la universidad. Hoy entiendo el por qué comía como comía y qué emociones están detrás de mis miedos y ansiedades. También aprendí que me puedo relacionar con mis amigos de una manera controlada y no dejar de disfrutar de la vida por no beber tanto o no comer tantas frituras y cosas que mis amigos siempre piden en los bares para compartir. Hoy puedo ir a un evento social sin descontrolarme, comer sin la necesidad de sentirme “llena”, y se diferenciar cuándo es que tengo hambre o solo aburrimiento, ansiedad o incluso SED!. Diferenciar, y ser consciente de una misma, es muy valioso para parar con las dietas que simplemente me hacen subir y bajar de peso como un balancín. También cuando me he apuntado al gym con un profesor y todo, pero luego vuelvo a mi vida de siempre (porque todo eso no puede durar para siempre, las dietas y un entrenador…) y volvía a engordar. Hoy ya he bajado 12 kilos y sigo bajando por mí misma, sintiéndome segura de que NO porque “siempre he sido gordita” significa que no pueda mantener un peso sano, y mis niveles de azúcar y colesterol normalizados. Diría que esta terapia me desafió como persona mucho más allá de ser solo para bajar de peso, me ayudó a enfrentar muchos de mis miedos y a empoderarme conociendo mis herramientas y aprendiéndolas a usar. Y lo último, pero muy importante, es que mantengo siempre el compromiso, tanto que hasta cuando me fui de vacaciones Sohad me atendió por Skype, ella está siempre que la necesito o por Whatsapp o como sea. Totalmente recomendable.”